La persona a la que dedico este post es muy cercana, diríase que se diría que comparte sangre conmigo. En un sentido muy estricto y literal. Pero mucho. No pongo nombres para no levantar ampollas... más de las que ya he levantado.
Cuando se creó Internet, la Red de Redes, se pensó para conseguir que la información llegara a todos los rincones de la tierra, para que la comunicación no tuviera barreras.
Esa idea se ha pervertido hasta el punto de que la gente siente miedo a que datos de su vida trasciendan, a que su propia imagen pueda ser manipulada, miedo a Internet.
Frente a la universalidad de la red se levanta ahora el sentimiento de derecho a la privacidad con el puño alzado.
Dios creo al hombre y era bueno. Él comenzó el mal.
Cuando se creó Internet, la Red de Redes, se pensó para conseguir que la información llegara a todos los rincones de la tierra, para que la comunicación no tuviera barreras.
Esa idea se ha pervertido hasta el punto de que la gente siente miedo a que datos de su vida trasciendan, a que su propia imagen pueda ser manipulada, miedo a Internet.
Frente a la universalidad de la red se levanta ahora el sentimiento de derecho a la privacidad con el puño alzado.
Dios creo al hombre y era bueno. Él comenzó el mal.